Hace tiempo que quiero escapar, pero no sé de que.
Hay veces que quisiera dejarlo todo y huir.
Quisiera correr y correr, sin mirar a atrás.
Hace tanto que siento que no soy libre.
Hace tanto, hace tanto que voy cargando con esas ganas de escapar.
Ahora soy yo misma. Ni Camille, ni María, ni la Lola, ni Paulette.
Soy Selene.
Se acabó... ya no quiero evadir.
domingo, julio 12, 2009
lunes, junio 29, 2009
Yo no quiero volverme tan loca
Yo no quiero volverme tan loco
Yo no quiero vestirme de rojo
Yo no quiero morir en el mundo hoy.
Yo no quiero ya verte tan triste
Yo no quiero saber lo que hiciste
Yo no quiero esta pena en mi corazón.
Escucho un bit de un tambor entre la desolación
De una radio en una calle desierta
Están las puertas cerradas y las ventanas también
¿No será que nuestra gente está muerta?
Presiento el fin de un amor en la era del color
La televisión está en las vidrieras
Toda esa gente parada que tiene grasa en la piel
No se entera ni que el mundo da vueltas.
Yo no quiero meterme en problemas
Yo no quiero asuntos que queman
Yo tan sólo les digo que es un bajón.
Yo no quiero sembrar la anarquía
Yo no quiero vivir como digan
Tengo algo que darte en mi corazón.
Escucho un tango y un rock
Y presiento que soy yo
Y quisiera ver al mundo de fiesta.
Veo tantas chicas castradas y tantos tontos que al fin
Yo no sé si vivir tanto les cuesta.
Yo quiero ver muchos más delirantes por ahí
Bailando en una calle cualquiera
En Buenos Aires se ve
Que ya no hay tiempo de más
La alegría no es sólo brasilera.
Yo no quiero vivir paranoico
Yo no quiero ver chicos con odio
Yo no quiero sentir esta depresión
Voy buscando el placer de estar vivo
No me importa si soy un bandido
Voy pateando basura en el callejón
Yo no quiero volverme tan loco
Yo no quiero vestirme de rojo
Yo no quiero morir en el mundo hoy.
Yo no quiero ya verte tan triste
Yo no quiero saber lo que hiciste
Yo no quiero esta pena en mi corazón.
Yo no quiero sentir esta pena en mi corazón.
Yo no quiero volverme tan looooccaaaaa!!!
El silencio de la noche
El silencio de ésta noche me asusta. Su feroz negrura aulla un frio que corta y moja con una estela de gotas que regaló una pasiva lluvia.
viernes, junio 26, 2009
Things i cannot say to you
Te hice una promesa y la voy a cumplir. Aunque sea la primera que cumplo en mi vida. Pero todavía hay cosas que te quiero decir.
Te quiero decir que estoy bien. Me siento tranquila, por fin pude perdonarme y perdonarte absolutamente todo. Que ahora entiendo que no fueron más que tonterías que cometimos por nuestra edad, por nuestro ego, inmadurez y esas jodidas ganar de lastimar al otro. Y quizás es parte de la vida, uno no nace aprendiendo a relacionarse con los demás.
Ya no tengo detrás de mí a ese fantasma que me perseguía, tampoco hay dolor, ni odio, ni ganas de venganza, ni lagrimas. Después de mucho tiempo y de pelarmelo contigo, me siento yo misma, y creo que hago las cosas de la manera correcta.
Yo para tí solo tengo agradecimiento por lo bueno, un deseo enorme de qué seas feliz y de que seas muy querido, una gran estima, y mi amistad. A pesar de todo te mereces un montón de cosas buenas que de corazón quiero que las tengas.
Así es la vida, si miramos las cosas con detenimiento nos vamos a dar cuenta que juntos ganamos mucho más de lo que perdimos. Y ese sello va a quedar marcado en nosotros para toda la vida. No hay externos que puedan modificar lo que aprendimos uno del otro, y eso que vivimos jamás se va a repetir con nadie más. Pero ya fue nuestro momento, ahora nos toca compartir y aprender con otras personas.
Esos son mis sentimientos, así soy yo. Mi promesa sigue en pie, ¿te acuerdas qué te dije que dejar ir a las personas también es un acto de amor? Y me siento bien, por fin pude dejarte ir. Si algún día por mera curiosidad entras a mi blog y te das cuenta de esto, me va a dar mucho gusto que hayas podido leerlo. Sino es así, me siento bien porque aunque no lo sepas pude decirlo, y no me importa que se entere todo el mundo.
Solo quiero que acompañen a tu recuerdo los momentos lindos, las canciones, las cartas, las risas, los lugares... ¿te acuerdas cuándo nos sentíamos los seres más felices del mundo? jajajaja.
En hora buena mi estimado, creo que ya no tengo nada que decirte. Te dejo mis agradecimientos, asumo lo que me toca, y cómo dice Efrén, que la vida nos reparta suerte.
Sel.
Te quiero decir que estoy bien. Me siento tranquila, por fin pude perdonarme y perdonarte absolutamente todo. Que ahora entiendo que no fueron más que tonterías que cometimos por nuestra edad, por nuestro ego, inmadurez y esas jodidas ganar de lastimar al otro. Y quizás es parte de la vida, uno no nace aprendiendo a relacionarse con los demás.
Ya no tengo detrás de mí a ese fantasma que me perseguía, tampoco hay dolor, ni odio, ni ganas de venganza, ni lagrimas. Después de mucho tiempo y de pelarmelo contigo, me siento yo misma, y creo que hago las cosas de la manera correcta.
Yo para tí solo tengo agradecimiento por lo bueno, un deseo enorme de qué seas feliz y de que seas muy querido, una gran estima, y mi amistad. A pesar de todo te mereces un montón de cosas buenas que de corazón quiero que las tengas.
Así es la vida, si miramos las cosas con detenimiento nos vamos a dar cuenta que juntos ganamos mucho más de lo que perdimos. Y ese sello va a quedar marcado en nosotros para toda la vida. No hay externos que puedan modificar lo que aprendimos uno del otro, y eso que vivimos jamás se va a repetir con nadie más. Pero ya fue nuestro momento, ahora nos toca compartir y aprender con otras personas.
Esos son mis sentimientos, así soy yo. Mi promesa sigue en pie, ¿te acuerdas qué te dije que dejar ir a las personas también es un acto de amor? Y me siento bien, por fin pude dejarte ir. Si algún día por mera curiosidad entras a mi blog y te das cuenta de esto, me va a dar mucho gusto que hayas podido leerlo. Sino es así, me siento bien porque aunque no lo sepas pude decirlo, y no me importa que se entere todo el mundo.
Solo quiero que acompañen a tu recuerdo los momentos lindos, las canciones, las cartas, las risas, los lugares... ¿te acuerdas cuándo nos sentíamos los seres más felices del mundo? jajajaja.
En hora buena mi estimado, creo que ya no tengo nada que decirte. Te dejo mis agradecimientos, asumo lo que me toca, y cómo dice Efrén, que la vida nos reparta suerte.
Sel.
lunes, junio 15, 2009
Me enamoré de un rockstar.
¿Cómo lo empiezo? ¿Por el principio o por el final? ¿Por las cosas buenas o por las malas? Quizá simplemente por lo qué es.
Le escuché a un amigo "si haces las cosas igual, como quieres que salgan diferentes", y después de darle vueltas y vueltas.. y aventurarme a quedar como auténtica histrionica (realmente lo soy). Decidí ser determinante, y dejar de jugar a la cuerda floja. Creo que busco la congruencia entre mis pensamientos y sentimientos.
No es fácil, por lo que tuve que amarrarme al compromiso de la manera más riesgosa. Y ahora en mi blog asiento que ciertos encuentros pueden ayudar mucho más de lo que uno tiene previsto.
Hay personas que vuelcan con sus palabras y con sus ejemplos una cotidianiedad. Que aparecen como chispas lúcidas en el camino, y una gana más de lo que pierde.
Pero está vez no quiero perder más, sino quedarme con lo ganado. Puede ser que sea egoísta, pero hay veces que hay que pensar en uno mismo.
Quiero dejar de esperar. Quizá cuando lo haga encuentré la manera de recapitalizar a esos encuentros de una manera más sana y más justa.
La canción de post "I never said that i was deep"... se escucha bien, se ve muy movido jajaja, pero no encontré otra.
La interpretación de Jarvis Cocker es cínica, irónica, antiromantica como lo fue todo esto.
No es justo que una buena aventura sea manchada con los vicios del amor, es por eso...solo por eso.
Le escuché a un amigo "si haces las cosas igual, como quieres que salgan diferentes", y después de darle vueltas y vueltas.. y aventurarme a quedar como auténtica histrionica (realmente lo soy). Decidí ser determinante, y dejar de jugar a la cuerda floja. Creo que busco la congruencia entre mis pensamientos y sentimientos.
No es fácil, por lo que tuve que amarrarme al compromiso de la manera más riesgosa. Y ahora en mi blog asiento que ciertos encuentros pueden ayudar mucho más de lo que uno tiene previsto.
Hay personas que vuelcan con sus palabras y con sus ejemplos una cotidianiedad. Que aparecen como chispas lúcidas en el camino, y una gana más de lo que pierde.
Pero está vez no quiero perder más, sino quedarme con lo ganado. Puede ser que sea egoísta, pero hay veces que hay que pensar en uno mismo.
Quiero dejar de esperar. Quizá cuando lo haga encuentré la manera de recapitalizar a esos encuentros de una manera más sana y más justa.
La canción de post "I never said that i was deep"... se escucha bien, se ve muy movido jajaja, pero no encontré otra.
La interpretación de Jarvis Cocker es cínica, irónica, antiromantica como lo fue todo esto.
No es justo que una buena aventura sea manchada con los vicios del amor, es por eso...solo por eso.
viernes, junio 12, 2009
Antídoto
Se siente así como nadar debajo de algua sin poder tomar aire.
Uno no demuestra que se ahoga, y no queda más que soltar todo el aire por la boca.
Así se siente el antídoto, mucho más peligroso que la enfermedad.
Uno no demuestra que se ahoga, y no queda más que soltar todo el aire por la boca.
Así se siente el antídoto, mucho más peligroso que la enfermedad.
sábado, mayo 23, 2009
Desnuda para Diego
La burocracia del gobierno mexicano es una estupidez. Bueno, nunca he conocido una burocracia inteligente. Y aún así fue la razón por la que tomé el bolso negro y me perdí entre caminos poco conocidos y llegue a una ciudad colorida con rosas, azules y amarillos pasteles; arribé en Guanajuato.
Definitivamente se aprende a estar sola. Comer sola, hablar sola, dormir sola, viajar sola, bailar sola, etc. La soledad llega a convertirse en un estilo de vida, pero a veces se disfruta estar sola. Y una de esos momentos es recorrer sin mapa, sin planes y sin horarios una ciudad extraña.
Guanajuato es de esos lugares que no caben dentro de mi estructurada mentalidad. Me causan sorpresa las construcciones, en las que tienes que subir incontables escalones sin mencionar sus túneles obscuros casi laberintos en los que transitan automóviles y personas. Aún me impresiona la postal de una cúpula de iglesia rodeada de casas de colores, sus callejones claustrofóbicos, los camiones de la era antigua y la gente sentada tranquilamente en las innumerables bancas que existen en la ciudad.
Guanajuato es una ciudad que me hace la perfecta candidata al síndrome de Sthedal, aquel que se provoca cuando un individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística. Para mí, es una ciudad compleja, hermosa, pero de la cual siempre quiero salir huyendo.
Como viajera sin ruta, comencé a caminar y caminar, guiándome por las señaletica de la ciudad. Llegué hasta la calle Pocitos, a la casa marcada con el número 87, para ser más precisa, a la Casa de infancia de Diego Rivera.
El recinto, ahora museo, me recibió con un silencio pronunciado, como aquellos que únicamente se les tiene a las cosas que se les guardan respeto. Y entré dispuesta a descubrir que guardaba aquella casa para mí. En el primer piso me encontré con una exposición de decoración de casas mexicanas en la época antigua. En el segundo piso, me deje llevar por los bocetos, las pinturas, y el espíritu revolucionario de Diego. En el cuarto, con las ilustraciones que hizo para un libro nunca editado del Popol Vuh. Pero lo más impresionante para mí fueron sus litografías de desnudos.
Estaban ahí, la Kahlo y otras mujeres encueraditas en pedazos de papel amarillentos. Y al recorrer esos dibujos me recorrió una sensación desde el centro del cuerpo hacia la cabeza. Los desnudos nunca habían sido tema clave para mis sensaciones, creo que esto es nuevo, surgió desde que leo la historia de Camille Claudel, la escultora francesa. He encontrado escenas que hacen fantasear a mi mente solitaria. Una obra, un desnudo, la musa que se entrega apasionadamente a su maestro, y como resultado L´ Aurore de Rondín, inspirado en sus momentos íntimos con Camille.
Quizá de ahí nazca mi morbo. ¿Qué se sentirá permanecer desnuda ante los ojos de un artista ausentes que trazan cada línea de tu cuerpo? Él te mira, y te admira. Y plasma la belleza de la anatomía femenina. Lejos de la lujuria y de las nuevas tendencias de las figuras perfectas creo que en las obras artísticas se encuentra la esencia del cuerpo.
El cuerpo como la estructura que soporta al espíritu más allá de su forma, porque creo que también condiciona al espíritu y la persona. El cuerpo como la herramienta para crear, moverse, vivir. El cuerpo como el receptor de las emociones externas. Y el cuerpo, como medio, para amar a los prójimos.
Confieso que no hay nada más placentero para mí que descubrir un cuerpo tan parecido y a la misma vez disímil al mío, el cuerpo masculino. Con sus diferentes texturas y formas. Todo cuerpo es una aventura que comienza en la cabeza y termina en los pies. Y te dice tanto del otro, te cuenta sus secretos.
Y ahí estaban, los secretos expuestos de esas mujeres. La Frida con los ojos cerrados, sentada al borde de la cama, con medias y zapatos únicamente. Desnudos con trazos cubistas, desnudos con siluetas surrealistas, bocetos de desnudos. Y yo deseando quitarme la ropa para posar desnuda para Diego. Quizá sea por esa curiosidad vanidosa de querer verme a través de otros ojos sin descartar la idea erótica de posar para un artista.
Por suerte aquel momento fue interrumpido por unos adolescentes que subían y bajan el museo. Tomé las escaleras y bajé. Salí rápidamente de la finca Pocitos 87, con la firme intención de desnudar a aquella ciudad tan peculiar con mis ojos, mi nariz, oídos, y mi corazón.
Definitivamente se aprende a estar sola. Comer sola, hablar sola, dormir sola, viajar sola, bailar sola, etc. La soledad llega a convertirse en un estilo de vida, pero a veces se disfruta estar sola. Y una de esos momentos es recorrer sin mapa, sin planes y sin horarios una ciudad extraña.
Guanajuato es de esos lugares que no caben dentro de mi estructurada mentalidad. Me causan sorpresa las construcciones, en las que tienes que subir incontables escalones sin mencionar sus túneles obscuros casi laberintos en los que transitan automóviles y personas. Aún me impresiona la postal de una cúpula de iglesia rodeada de casas de colores, sus callejones claustrofóbicos, los camiones de la era antigua y la gente sentada tranquilamente en las innumerables bancas que existen en la ciudad.
Guanajuato es una ciudad que me hace la perfecta candidata al síndrome de Sthedal, aquel que se provoca cuando un individuo es expuesto a una sobredosis de belleza artística. Para mí, es una ciudad compleja, hermosa, pero de la cual siempre quiero salir huyendo.
Como viajera sin ruta, comencé a caminar y caminar, guiándome por las señaletica de la ciudad. Llegué hasta la calle Pocitos, a la casa marcada con el número 87, para ser más precisa, a la Casa de infancia de Diego Rivera.
El recinto, ahora museo, me recibió con un silencio pronunciado, como aquellos que únicamente se les tiene a las cosas que se les guardan respeto. Y entré dispuesta a descubrir que guardaba aquella casa para mí. En el primer piso me encontré con una exposición de decoración de casas mexicanas en la época antigua. En el segundo piso, me deje llevar por los bocetos, las pinturas, y el espíritu revolucionario de Diego. En el cuarto, con las ilustraciones que hizo para un libro nunca editado del Popol Vuh. Pero lo más impresionante para mí fueron sus litografías de desnudos.
Estaban ahí, la Kahlo y otras mujeres encueraditas en pedazos de papel amarillentos. Y al recorrer esos dibujos me recorrió una sensación desde el centro del cuerpo hacia la cabeza. Los desnudos nunca habían sido tema clave para mis sensaciones, creo que esto es nuevo, surgió desde que leo la historia de Camille Claudel, la escultora francesa. He encontrado escenas que hacen fantasear a mi mente solitaria. Una obra, un desnudo, la musa que se entrega apasionadamente a su maestro, y como resultado L´ Aurore de Rondín, inspirado en sus momentos íntimos con Camille.
Quizá de ahí nazca mi morbo. ¿Qué se sentirá permanecer desnuda ante los ojos de un artista ausentes que trazan cada línea de tu cuerpo? Él te mira, y te admira. Y plasma la belleza de la anatomía femenina. Lejos de la lujuria y de las nuevas tendencias de las figuras perfectas creo que en las obras artísticas se encuentra la esencia del cuerpo.
El cuerpo como la estructura que soporta al espíritu más allá de su forma, porque creo que también condiciona al espíritu y la persona. El cuerpo como la herramienta para crear, moverse, vivir. El cuerpo como el receptor de las emociones externas. Y el cuerpo, como medio, para amar a los prójimos.
Confieso que no hay nada más placentero para mí que descubrir un cuerpo tan parecido y a la misma vez disímil al mío, el cuerpo masculino. Con sus diferentes texturas y formas. Todo cuerpo es una aventura que comienza en la cabeza y termina en los pies. Y te dice tanto del otro, te cuenta sus secretos.
Y ahí estaban, los secretos expuestos de esas mujeres. La Frida con los ojos cerrados, sentada al borde de la cama, con medias y zapatos únicamente. Desnudos con trazos cubistas, desnudos con siluetas surrealistas, bocetos de desnudos. Y yo deseando quitarme la ropa para posar desnuda para Diego. Quizá sea por esa curiosidad vanidosa de querer verme a través de otros ojos sin descartar la idea erótica de posar para un artista.
Por suerte aquel momento fue interrumpido por unos adolescentes que subían y bajan el museo. Tomé las escaleras y bajé. Salí rápidamente de la finca Pocitos 87, con la firme intención de desnudar a aquella ciudad tan peculiar con mis ojos, mi nariz, oídos, y mi corazón.
lunes, mayo 04, 2009
Iluminiti Jazz
No sé que pasa, pero cuando escucho jazz me siento una niña grande. Ya sé que ya soy grande, pero igual me siento una escuincla.
Encontré un disco muy pero muuuuy rico, el señor rey del Be Bop Charles Parker se llama Jam Sessions. Comencé a escucharlo y luego luego se transformó el ambiente. Empecé a sentir tranquilidad y luego, por arte de magia me sale lo madura. Vaya!!
Y a pesar de todos los pronósticos y diagnósticos dados por mis amigos (insisten en que estoy en el hoyo)... dije algo digno de postear, de las palabras de Paulette "Lo importante es ver más allá del obstáculo".
O sea: No te mientas, piensa bien las cosas, pondera todo lo estás por aprender, juega el reto y superalo.
Charles Parker, me has iluminado y dado felicidad en está noche tan tremendamente calurosa y llena de soledad... oooh sii (leáse en tono dramático)!!!!
Una post de jazz a mí salud, por mis lágrimas, por mis problemas, por mis risas, mis alegrías, mis enredos, por mis fantasías, por mis dolores, nuevos amores y ex amores. Por mi falta de atención, por mis dramatismos, por mi blog, por mi corazón, por mis aventuras, por empezar de nuevo, por terminar igual, por muchas y muchas y muchas cosas que hacen a está mujer, o sea yo, como soy.
Una probadita no más...
Encontré un disco muy pero muuuuy rico, el señor rey del Be Bop Charles Parker se llama Jam Sessions. Comencé a escucharlo y luego luego se transformó el ambiente. Empecé a sentir tranquilidad y luego, por arte de magia me sale lo madura. Vaya!!
Y a pesar de todos los pronósticos y diagnósticos dados por mis amigos (insisten en que estoy en el hoyo)... dije algo digno de postear, de las palabras de Paulette "Lo importante es ver más allá del obstáculo".
O sea: No te mientas, piensa bien las cosas, pondera todo lo estás por aprender, juega el reto y superalo.
Charles Parker, me has iluminado y dado felicidad en está noche tan tremendamente calurosa y llena de soledad... oooh sii (leáse en tono dramático)!!!!
Una post de jazz a mí salud, por mis lágrimas, por mis problemas, por mis risas, mis alegrías, mis enredos, por mis fantasías, por mis dolores, nuevos amores y ex amores. Por mi falta de atención, por mis dramatismos, por mi blog, por mi corazón, por mis aventuras, por empezar de nuevo, por terminar igual, por muchas y muchas y muchas cosas que hacen a está mujer, o sea yo, como soy.
Una probadita no más...
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